El esperado estreno de Sergio ‘Checo’ Pérez con la escudería Cadillac se convirtió en una pesadilla durante la clasificación del Gran Premio de Australia.
En el circuito de Albert Park, el piloto mexicano fue eliminado prematuramente en la Q1 tras registrar un tiempo de 1:22.605, lo que lo obligará a largar desde la posición 18 en la carrera dominical.
El balance del monoplaza estadounidense fue el principal enemigo del tapatío, quien quedó a más de tres segundos del líder de la sesión, George Russell.
La crisis de rendimiento en Cadillac fue generalizada, pues su compañero Valtteri Bottas terminó en la posición 19, confirmando que el equipo aún no logra dominar la ventana de temperatura de los neumáticos ni la entrega de potencia de su motor Ford.
La sesión estuvo marcada por el drama absoluto cuando Max Verstappen perdió el control de su Red Bull y terminó contra el muro, quedando en el penúltimo lugar de la parrilla sin tiempo cronometrado.
Mientras los favoritos tradicionales sufrían, Mercedes dio un golpe de autoridad con Russell en la cima (1:19.507), seguido de cerca por el ídolo local Oscar Piastri y un Lewis Hamilton que brilló en su primera aparición oficial con Ferrari al quedarse con el tercer mejor registro.
Para Pérez, el inicio de esta nueva etapa representa un desafío monumental, teniendo que remontar desde el fondo en un trazado donde el tráfico y la degradación serán factores críticos para rescatar puntos en el debut de la era 2026.
