El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este viernes comentar sobre los informes de prensa que señalan a Rusia como proveedor de inteligencia estratégica para Irán, permitiendo a Teherán rastrear movimientos de tropas, barcos y aviones estadounidenses.
Al ser cuestionado durante un evento sobre deportes universitarios en la Casa Blanca, el mandatario calificó la pregunta de "tonta" y evitó profundizar en la posible alianza entre Moscú y su aliado iraní.
No obstante, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó en una entrevista para CBS News que la administración está "rastreando todo" y que el presidente está al tanto de las comunicaciones internacionales.
En la misma línea, la secretaria de prensa Karoline Leavitt descartó que esta colaboración esté alterando el curso del conflicto, afirmando que dicha inteligencia no está haciendo una diferencia sustancial.
Expertos consultados por The Washington Post advierten que, debido a la limitada capacidad satelital de Irán, el uso de la tecnología del Kremlin representa una ventaja crítica que explicaría la reciente precisión de los ataques iraníes.
Por su parte, Moscú mantiene un equilibrio diplomático al condenar las acciones militares de Estados Unidos e Israel sin atacar frontalmente a Trump, una estrategia que analistas interpretan como un intento de preservar sus cartas de negociación frente a la guerra en Ucrania.
